Posts Tagged ‘Metafísica’

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Descifrando el universo – Educación Holística

agosto 17, 2013

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La verdad más allá de las formas. Todo el material necesario organizado para la arquitectura del ser. Cuando una idea es tan clara, pocas palabras son necesarias.

reapertura

intro

http://www.educacion-holistica.org

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Descifrando el universo: La libertad total

noviembre 22, 2012

¿Qué es realmente la libertad? ¿Cuál es la realidad del libre albedrío y su sombra de libertad? ¿Cuáles son los diferentes puntos en los que nos hemos de fijar, si tan noble objetivo queremos llevar a cabo en nuestra vida?

Si estáis leyendo esto, es porque queréis y estáis preparados para hacerlo. No es un texto simple ni fácil de comprender, pero valdrá la pena leerlo, y que cada uno saque sus conclusiones de lo aquí expuesto.

Iniciemos el artículo con un relato, a muchos iniciados les resultará familiar, y a los que no, siempre hay una primera vez para todo …

Había una vez un ser que se preguntó cuáles son los secretos de la vida. A raíz de esa pregunta inició un viaje sin distancia, sin camino, sin lugares que visitar. Inició un viaje a los lugares más profundos de su ser, hacía la comprensión de su microcosmos. Cada paso de andaba, cada descubrimiento que hacía chocaba con todo lo que sabía del mundo. Cada meditación que tenía se topaba con un grillete que debía romper. Cada vez los grilletes eran más resistentes, pero él sabía que nada era imposible y que era un verdadero valiente al iniciar tan desconcertante e incierto viaje. Por el camino se encontró a seres que le explicaban su visión de la vida, sus creencias. Él las estudiaba, pero sabía que siempre había algo más. Poco a poco sus creencias y vivencias de la vida se desmoronaban cual edificio ante un terremoto. Poco a poco, fruto de escarbar en su yo interior, fue descubriendo las esencias de las cosas. Se adentró en un mundo sin tiempo, sin espacio, un mundo de energía y luz. Lentamente  comprendió que hasta ese momento había sido un esclavo de tantos falsos reyes, falsos Dioses y profetas, que decidió volver y contar la historia a quien la supiera escuchar. Llegó a comprender, entre muchos otros, el secreto de la libertad total .

Empecemos con una definición de libertad algo diferente a las que podemos hallar en los diccionarios. Para empezar seamos conscientes que el lenguaje es un sistema de comunicación muy limitado que no se encuentra capacitado para transmitir una idea de la forma correcta. Nos encontramos ante un maya (demonio interior/enigma) que debemos sortear/comprender, el primer grillete, las múltiples interpretaciones de lo que voy a escribir, el primer candado a vencer. Abrir la mente, porque explicar una vibración con palabras es como observar un cuadro de un gran pintor sin estudios de bellas artes, posiblemente un caos.

La libertad es un estado de consciencia, donde no existen límites, ni sociales, ni culturales, ni personales. No existen muros ni internos ni externos. Te hayas en un estado de paz total, sin karmas, en armonía con el micro y macrocosmos. Estás en el punto en el cual se han comprendido bajo una sabiduría iluminada las leyes universales, te has reencontrado con tu ser interno y vibras en la máxima del amor. Has recorrido un larguísimo camino que te ha dejado  muchas heridas, pero todas se han ido sanando mediante la comprensión que todo ocurrió para tu aprendizaje. Has logrado liberarte incluso de la muerte, la has vencido. Con eso no quiero decir que eres inmortal, estás por encima de ello, comprendes el sentido de la muerte. Has vencido todos los temores y miedos, lograste comprender la eternidad. Has vuelto a casa, de donde un día saliste con la finalidad de aprender y orgulloso retornas al punto de partida para encontrarte con tus padres y decirles, lo he logrado. Esta sensación es la libertad total del ser.

Antes de seguir quiero explicar una diferencia sustancial que la gente da por sentada como iguales, cuando realmente son bastante diferentes. No es lo mismo ser, que estar. De la misma forma que Libertad vs libre albedrío. No son el mismo concepto. La diferencia principal es que realmente el libre albedrío se trata de unas posibilidades conmensuradas de actuación en la vida de cada uno, como un camino probabilístico acotado a la situación actual y un umbral de posibles caminos de actuación en el presente y el futuro. Pero no es la verdadera libertad, porque hay condicionantes, hay límites y muros. Es otro grillete puesto ante vuestros ojos para que os creáis libres.

Hay una expresión muy de mi agrado que dice: la mejor forma esclavizar a alguien es hacerle creer a libre y que toma sus propias decisiones . Si meditáis esta frase, os daréis cuenta que no sois libres, estáis sujetos a los grilletes de la sociedad (convencionalismos y el dinero) y la educación que habéis tenido, entre mucho otros, que os hacen ser esclavos del sistema.

Sigamos ahora hacia la libertad que intento transmitir desde otra perspectiva. La libertad desde los diferentes cuerpos o enfoques.

La libertad física sería estar por encima de toda posesión innecesaria. Estar en armonía con tu cuerpo, sentirte bello por encima de las formas. Estar a gusto con tu traje de carne, piel y huesos. Hacia el exterior, sería sentirte alineado con todo lo que te rodea, poseedor de la capacidad de admirar y fluir como si de agua por el mundo se tratara,  sintiéndote como un río, que por muchas dificultades que el agua se encuentre por su camino siempre llega a su destino marcado, el retorno al mar de donde salió, en un ciclo sin fin.

La libertad astral o de sentimientos sería sentirte lleno, feliz y sin ataduras de ningún tipo, ni siquiera en el mundo afectivo. Saber que el amor de tu pareja es libre, hacia una consciencia diferente donde puedes estar en pareja, sabiendo que no la quieres poseer, pues has comprendido la libertad y sabes que aprenderéis mucho durante el tiempo que se os ha concedido para estar juntos. En las relaciones de amistad y compañerismo has asumido la libertad como máxima y sabes que si ellos quieren quedar, aquí estás, pero no dependes de ellos, ni de nadie, ni de nada, eres libre. En cuanto a tus emociones internas, eres libre de ellas, no te sientes atormentado, ni triste por nada, has asumido una paz interior difícil de explicar que te hace comprender todo desde una perspectiva más allá de lo que ocurre en un momento.

La libertad mental o de pensamiento está presente en todos tus actos y pensamientos. Siempre vibras en armonía y nada te perturba. Vives en un mundo sin límites, donde todo es posible, y eres capaz de hacer materiales tus sueños y anhelos, no porque sean complejos y te has marcado metas imposibles, sino porque no buscas nada en la vida, sólo vivirla como un ave que vuela de aquí y allí sin ninguna atadura, con el objetivo de  aprender y superarte. No tienes que preocuparte ni por gastos, hipotecas ni temas mundanos sociales, porque eres un espíritu encarnado, no un cuerpo con un espíritu apresado. Sabes que tú das al universo lo mejor de ti, y él te recompensa diariamente, por la ley de la gracia y servidumbre universal. Tu mente rebosa de sabiduría espiritual, eres un ser de luz en un mundo de sombras, un hombre que ha salido de la caverna y sabes que te encuentras en ella para intentar explicar lo que tú sabes a quienes quieren oírlo, eres libre, tu mente rebosa felicidad de la satisfacción de ser útil y vivir como lo hace un sol a gran escala. Dando y emanando energía sin pedir nada a cambio.

Por último la libertad espiritual. Eres un espíritu manifestado en el físico. Una energía etérea con vehículos de oro en todos sus cuerpos inferiores. Hablas el lenguaje del universo, transmites la palabra de la creación. Eres un maestro en tierra, de aquellos que solamente se nombran en los cuentos y en las mitologías. Eres lo que realmente eres, te has hallado, en lo más profundo de tu naturaleza, simplemente eres un YO SOY.

Meditar estas líneas con mucho detenimiento y releerlo las veces que haga falta, que vuestra mente halle la luz necesaria para la comprensión de este texto y que mi pequeño grano de arena logre llenar un desierto de tierras fértiles para la siembra de libres pensadores y hacer florecer el jardín más bonito que jamás allá existido sobre la faz de la tierra. Con amor, desde el interior de vuestros corazones, así me despido: hasta pronto!

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Descifrando el universo en el s. XXI: Los diferentes niveles o estratos de simbiosis

mayo 2, 2012

¿Qué es y qué tipos de simbiosis existen? ¿Es la llave maestra del equilibrio planetario? ¿Cuál es el papel del ser humano dentro de este sistema mutualista planetario y cósmico? ¿Por qué no andan entre nosotros los dinosaurios y corrieron tal seleccionado destino?

Iniciemos esta reflexión con una definición de simbiosis. Es el sistema en el cual miembros de especies diferentes viven en contacto físico, es un concepto arcano, un término biológico especializado que nos sorprende. Esto se debe a lo poco conscientes que somos de su abundancia. No son sólo nuestras pestañas e intestinos los que están abarrotados de simbiontes animales y bacterianos; si uno mira en su jardín o en el parque del vecindario los simbiontes quizá no sean obvios pero están omnipresentes. El trébol y la vicia, dos hierbas comunes, tienen bolitas en sus raíces. Son bacterias fijadoras de nitrógeno esenciales para su sano crecimiento en suelos pobres en este elemento. Tomemos después los árboles, el arce, el roble y el nogal americano; entretejidos en sus raíces podemos encontrar del orden de trescientos hongos simbiontes diferentes: las micorrizas que nosotros podemos observar en forma de setas. O contemplemos un perro, normalmente incapaz de percatarse de los gusanos simbióticos que viven en sus intestinos. Hasta aquí una definición rápida del término. Iniciemos el viaje por este mundo:

La fase final de toda evolución y sistema, para resumir, es el equilibrio total o la simbiosis mutualista. Ahora bien, todo sistema está en constante evolución y pasa por diferentes tipos de uniones simbióticas definidas como parasitismo, comensalismo y mutualismo. Recordad que todo funciona igual, si nos ceñimos a la ley de semejanza. Lo expuesto para un caso, se puede extrapolar a todo lo que hay en el universo.

El parasitismo en algunos casos puede ser el primer estadio de un proceso continuo que conduciría al mutualismo. Se trata de una unión, donde sólo uno sale beneficiado a costa del otro.

El comensalismo se trata de una unión donde el parásito se alimenta y/o obtiene beneficio de la unión, mientras que el otro simplemente no le actúa ni para bien ni para mal.

El mutualismo es un tipo de unión donde ambos son beneficiados de este pacto e incluso se hace imposible la concepción del resultado sin la suma de las partes. En el ser humano, sin mitocondrias y cloroplastos que tienen su origen en bacterias de vida libre no podrían realizar muchas funciones necesarias para la vida, tales como la respiración celular entre otras. Los descendientes de estas bacterias aún se encuentran entre nosotros ligados de forma simbiótica mutualista. Sin cambiar de tema y a modo de reflexión, quizá esta sea una buena definición para aquello que llama el amor universal a nivel químico. Una relación de este tipo, intrínsecamente ligada y de cooperación mutua.

Apliquemos estas definiciones obtenidas de la biología y del estudio del sistema de gestión del planeta por parte de los seres dotados de inteligencia de plano mental para ver qué conclusiones podemos obtener para ser aplicadas a nuestra humana sociedad.

La primera pregunta que nos podemos plantear sería la siguiente: ¿Qué tipo de relación simbiótica une a los humanos entre ellos? La segunda y no menos importante sería: ¿Qué relación simbiótica nos une con el planeta? Y la tercera y quizá la más importante: ¿Yo como ser humano, qué tipo de relación me gustaría tener con mis semejantes y con el planeta?

La conclusión extraída por mi parte después de varios estudios de campo y basándome en la estadística de una sociedad global obtengo que mayoritariamente se expresa comensalismo entre círculos reducidos, los llamados compañeros. A gran escala social, gobiernos y empresas se pone de manifiesto la simbiosis parasitaria y entre familiares o allegados cercanos se puede llegar a aplicar mutualismo, en aquello que se llama amistad o amor fraternal.

Entre parejas de enamorados, muy a mi pesar, he de decir que menos de las esperadas se comportan mediante el mutualismo, pues muchas son por conveniencia, por compasión o por no vislumbrar una vida sin esa persona, y por ello, se convierten en comensales, e incluso en parasitarias. Por el interés, te quiero Andrés, es una expresión de la cultura popular que pone de manifiesto este tipo de unión simbiótica que he descrito.  Como siempre expongo, esto sólo ha sido una punta de un iceberg, ya que no entraré a detallar en profundidad,  pero insto a que meditéis por vosotros mismos y halléis respuestas sobre vuestro entorno y estas relaciones. Os sorprenderán las conclusiones que obtendréis, y veréis el concepto de Judas como algo muy común en nuestros días.

La segunda pregunta, la unión de esta sociedad humana, y concretamente la occidental con el planeta me resulta la más dolorosa para mi entender del mundo como un sistema simbiótico mutualista equilibrado en constante evolución. La sociedad occidental se comporta como un parasito planetario a gran escala. Seguramente será que nadie se le ha ocurrido pensar que el planeta es un ente vivo, o un organismo simbiótico mutualista, porque quizá no nos comportaríamos de esta forma con él. Por suerte, sé de la existencia de otras culturas humanas que le rinden al planeta el respeto que se merece. No creo que sea un ejercicio mental que únicamente un ser dotado de iluminación sea capaz de realizar, ya que sin el planeta, no puede existir la vida. Ergo, dependemos al 100% de él, sin entrar en los detalles de la simbiosis mutualista rotacional y orbital que este le debe al Sol, junto a la energía que de él recibe para la existencia de todo el ecosistema. Sin complicarnos y al pensar a macro escala, la simbiosis mutualista de nuestra estrella con la galaxia, y con el universo se pone de manifiesto. Y yendo más abajo podemos comprender la simbiosis mutualista entre los propones, neutrones y electrones para cohesionar los átomos y permitir la creación de moléculas unidas bajo este principio de simbiosis mutualista en los enlaces moleculares. Y por último visitando las capas más diminutas de la materia vemos en los espines y las cuerdas de las partículas a pequeña escala que se unen mediante vibraciones y la ley del entrelazamiento cuántico o la ley de correspondencia, que pone de manifiesto una vez más una simbiosis mutualista.

Todo este párrafo, además de revelar algunas ideas en diferentes escalas de la realidad física también ha sido pensado para realizar la revisión de consciencia y meditar acerca de la tercera pregunta. La relación de cada uno de ustedes con los semejantes y el sistema. En mi ser, ya habréis visto mi postura, y como no me gusta manipular a la gente con mi visión solamente diré a modo de conclusión personal que quizá comprender la simbiosis mutualista para los semejantes (amaros todos como hermanos, resume el concepto) y la simbiosis mutualista con el sistema (amar la tierra que me permite vivir) sea una forma equilibrada e interesante de moverse por este mundo. Y si te topas con parásitos o comensales, extiéndeles tu mano, y hazlos evolucionar hacia la mutualidad. Bajo mi punto de vista, es la manera de decantarse por la idea de que un mundo más justo se puede lograr.

Por último me he tomado la libertad de finalizar el artículo con un chiste visual que expresa la ley de la evolución natural con una partida de póker entre dinosaurios y el sistema universal en el plantea Tierra representado por el concepto de Dios en los últimos momentos de la existencia de estos, en la partida de la vida. Recordad, los dinosaurios no están, porque eran unos animales parasitarios a gran escala.

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Descifrando el universo en el s. XXI: La verdad oculta a la luz I

marzo 30, 2012

¿Que son realmente las dimensiones de las que tantas veces he hablado? ¿Qué significa la fórmula de Albert Einsten E = m*c^2? ¿Qué son los Chakras y los rayos divinos? ¿Qué es Dios?

Estas y muchas otras preguntas hallarán respuesta en este artículo de forma fácil de comprender por todos. Los iniciados sabrán que la verdad es una, los no iniciados, siempre hay una primera vez para ascender. Aparentemente, un tema metafísico, va a ser explicado con Físicas universales. Ha llegado el momento que el velo del colectivo mental caiga, pues se acerca una nueva era. Empecemos pues.

Arquímedes, un sabio genio de la antigua Grecia, descubrió la forma de medir el peso de un objeto mientras se daba un baño. Newton, comprendió el efecto de la gravedad, cuando una manzana le golpeó la cabeza, y ahora vosotros comprenderéis algo que ha pasado desapercibido por gran parte de la humanidad de la misma forma a estos dos grandes genios, mediante símiles de fácil comprensión. No entraré en mucho detalle en ningún tema, si os interesa hallaréis mucha documentación en Internet. Sólo voy a enlazar muchos temas y explicarlo con la mayor simplicidad que este gran enigma del universo me permite.

Imaginad un ventilador, recomiendo la observación directa de uno con varias velocidades. Cuando se haya en reposo, las aspas son sólidas. Cuando se pone en funcionamiento en la posición 1, ya no se aprecian las aspas, tan sólo una vibración. Cuando se acelera en las progresivas posiciones, desaparece la idea de sólido de la materia, y únicamente vemos vibraciones. Pues todo lo que veis en el mundo funciona de la misma forma que el ventilador. Átomos, moléculas, plantas, personas, planetas, estrellas, son vibraciones que nuestros ojos y mente se han acostumbrado a ver vibrar a una frecuencia y, por lo tanto,  lo ven sólido. Pero no es así, son como el ventilador en funcionamiento. Recomiendo unos minutos de meditación para vislumbrar esta verdad oculta. Porque esto no ha sido más que un esbozo de lo que viene a continuación. Donde la dificultad va creciendo.

Imaginad ahora, sería más conveniente coger uno y probarlo, un instrumento de cuerda, por ejemplo un guitarra o cualquier otro derivado. Ocho notas musicales. Do – re – mi –fa –sol – la – si – do. Todo vibra en octavas de 8 notas de menor a mayor intensidad. La materia física (3ª dimensión), la nombraremos como la primera octava. En la segunda octava, disponemos del plano Astral (4ª Dimensión o lugar de las emociones), en la tercera octava, el plano mental (5ª Dimensión o lugar de los pensamientos), en la posteriores Dimensiones y estados vibracionales aparecen los Rayos divinos (estado vibracional de las conciencias ascendidas, abarcando 7 grupos más de octavas en un total de 12, coincidiendo con 11 Dimensiones + 1 Dimensión de la fuente, donde cada dimensión tiene un subgrupo de 8 vibraciones) en lo que se llama una red cósmica, o la verdadera teoría de cuerdas, donde se produce la melodía universal. No he hablado de las dos dimensiones que corresponden a la primera Dimensión y la segunda Dimensión, lo que en el imaginario humano, se las conoce como el infierno o purgatorio de energías. Probablemente ahora os encontréis desconcertados. No pasa nada, aún se puede poner el tema más complejo. Así que paciencia.

Todo lo que habita en el universo, ya sea material o etéreo, se haya interconectado mediante estas vibraciones. Animales, plantas, seres, planetas, estrellas, átomos, en una especie de red “Wifi” global o sistema nube (Lo que en Informática se denomina Cloud Computing y que podemos encontrar en servicios como los ofrecidos por: DropBox, ICloud y otros servidores de internet de ficheros, que os pueden servir para comprender este concepto), con passwords para entrar en las vibraciones superiores. Estas ondas entran en contacto con todo mediante los llamados Chackras.

Para resumir, algo que me ocuparía mucho lugar, cogeré al ser humano como ejemplo, pero recordad que todo funciona igual. Lo explicado para el ser humano, sirve desde una planta, hasta una galaxia, por la conocida ley de semejanza. Lo mismo es abajo, que es arriba. El diseño humano dispone de 4 cuerpos principales. El físico, en la primera octava vibracional (sería la tercera si aplicamos la teoría de las dimensiones infra materiales, pero para simplificar conceptos diremos la primera aplicando la relatividad del observador), lo que Einstein llamó E, en su famosa ecuación de E = m* c ^2(si cogemos la masa de una partícula cuántica de luz tenemos la Energía del plano físico, o su vibración). El plano astral, donde ocurren los sentimientos y las emociones. Cada una con un distinto tipo de vibración. A saber, si cogemos de ejemplo la escala musical, en las vibraciones más bajas, disponemos de la Ira, odio, rencor. Y en las más elevadas, amor, amistad, altruismo. Todo son vibraciones de diferentes intensidades dentro de este plano. El cuerpo mental, también conocido como la mente, con diferentes estados racionales en función de la profundidad y la veracidad de los pensamientos. Pensar algo banal o simple, vibra en la cuerda más baja del plano mental. Meditar estas líneas con paz, toca el límite del plano mental y abre enlaces hacia los planos superiores de vibraciones cósmicas. Y por último hayamos el cuerpo espiritual o causal, que nos enlaza con los diferentes rayos Divinos, o las vibraciones más elevadas de la creación o el universo, según tu preferencia.

Los rayos, imaginad un arcoíris, y recordad lo que es arriba es igual abajo y viceversa. Cada rayo representa una parte de la conciencia de esto que luego definiremos como Dios, en la unión de todo lo antes descrito. Sin entrar en mucho detalle, el primer rayo representa voluntad o poder, el segundo, amor y sabiduría, el tercero, la inteligencia activa (muy necesaria para comprender estas líneas), el cuarto, la armonía, belleza y arte. El quinto conocimiento concreto o Ciencia. El sexto, devoción o idealismo abstracto y el séptimo, magia ceremonial u Orden. La perfección sería llevar los rayos en equilibrio como el cosmos hace. Y ahora os preguntaréis, como me afectan estos rayos a mi cuerpo. Pues llegamos al apartado de los 7 chackras principales, revisado a 8, pues hay uno llamado Timo y muchos otros secundarios que se extienden a 14 o el conocido chackra unificado. Pero como ya dije, sólo es un esbozo de la totalidad.

Imaginad ahora un desagüe, cuando el agua cae por él, crea una espiral. De la misma forma que las galaxias giran como si de un desagüe se trataran, por la ley de semejanza. Cada cuerpo del cosmos dispone de 7 espirales o ruedas principales, que coinciden también con 7 planetas principales de nuestro sistema solar, que en Sanscrito, se le llaman Chackras.

Numerados por orden ascendente, donde el primero se acerca más al suelo cuando un ser está de pie, el último corresponde con la coronilla. Tenemos el primero que representa la tierra, el color rojo e infunde las cualidades de instinto, supervivencia y seguridad. Con sus correspondientes órganos adjuntos y muchos otros detalles que insto a que conozcáis.  El segundo, representado con el color naranja y el elemento agua tiene las cualidades de la emoción, energía sexual y creatividad. El tercero representado en amarillo y elemento fuego, hace referencia a la mente, poder, control y libertad propia. El cuarto, el corazón, representado en color verde y elemento aire. Exalta y aparecen las cualidades de devoción, amor, compasión y sanación. El quinto, la garganta, de color azul y representado como el éter, hace referencia a las capacidades oratorias y autoexpresión. El sexto, conocido como el tercer ojo, de color añil, y representado por el elemento tiempo, se encarga de la intuición y la percepción extrasensorial. Y el último o el primero, en mi escala sería el séptimo, el de la coronilla, representado en blanco o violeta y simboliza el elemento cósmico o espacio, sirve para la conexión con la trascendencia o la divinidad. Una energía de la más alta vibración que a continuación hablaremos. Las ruedas energéticas o remolinos, se pueden obstruir o trabajar de forma opuesta a la del sentido horario, provocando, varios desequilibrios, que comprenden, a saber, desde enfermedades físicas, a astrales y/o incluso mentales.

Con todo lo expuesto, ha llegado el momento de intentar que vuestras mentes comprendan el concepto de Dios. Imaginad, un supercomputador que está en conexión con todo lo anteriormente expuesto. Una energía que vibra en todas las dimensiones y se encarga de que todo siga fluyendo según su ley de vida y amor. Fuente de los rayos, fuente de la vida, la verdad, el principio de todas las cosas, el espíritu o energía de mayor alta vibración del cosmos, el absoluto o la unidad y la inteligencia que todo lo rige con su principal ley del amor incondicional. Esa energía de altísima vibración, creó el universo o tablero con parte de sus vibraciones: las estrellas, los planetas, las plantas y los animales, los seres que llamamos extraterrestres e incluso a los humanos. Y a eso, le llaman la gran explosión o el momento del Big Bang, cuando la fuente expandió su energía con todas las vibraciones y enlazado todo por cuerdas, para la creación de lo que llamamos el universo. Por eso se dice que es omnipresente y omnipotente, pues su esencia, como si de un “graffiti” se tratara, está impresa en todo lo que se ve, y todo lo que no se ve. Cuando el Maestro Jesucristo habló de la creación, se refirió al padre como el gran Sol central, hace 2000 años, este ser ya hablaba del Big Bang, como una estrella inicial que se expandió y creo el cosmos. Sin conocimientos de física y sin ningún acelerador de partículas, como podía saber tal afirmación en una época que no existía ni siquiera el telescopio. El secreto estaba en su ADN intradimensional.

Antes de finalizar decir que la forma de conectar con estas dimensiones que antes he nombrado, es mediante la activación del ADN intradimensional. Es decir, el 90% del ADN que para los científicos es basura, es la clave de esta comprensión y del verdadero avance de un ser. Sin faltar al respeto a nadie, me veo en la obligación de decir que el universo no fabrica basura, es un sistema perfecto al 100%. La única basura la generan los humanos que no han comprendido el equilibrio y el reciclaje. Esos científicos siguen creyendo que con microscopios tridimensionales, pueden ver un diseño cuántico. No son capaces de ver más allá de sus nublados parpados sin la percepción real de un mundo cuántico, sumado a su pésima y absurda matemática y ciencia no son capaces ni de curar un triste cáncer. Algo que hace el ADN intradimensional cuando se encuentra en armonía con el cosmos. Para ilustrar este argumento que he dado, aludiré a la Estrella de Mar. Un animal capaz de regenerar una parte de sí, en caso que le sea fragmentada. Magia?. No, es fruto de su ADN evolucionado.

Así nos va, maravillados de nuestra ciencia, mientras los seres evolucionados del universo, se llevan sus etéreas manos a la cabeza con la esperanza de que algún día comprendamos que antaño, en la tercera especie humana, Los Lemurianos, hace muchos eones de tiempo, eran más avanzados que lo que actualmente somos. A modo de anécdota, por si lo leído hasta ahora no os ha parecido suficiente diré que antaño había 17 especies de humanos, y unos seres multidimensionales provenientes de la Pleyades, viajaron al planeta Tierra, algo que les costó muy poco tiempo, con sus tecnología de curvatura, y modificaron el ADN de una de esta 17 especies, para convertirnos en lo que algún día hemos de ser, Dioses a imagen y semejanza del creador.

Es decir, la verdad del propósito del ser humano como especie. Se podría decir más alto, pero no más claro. Ser como esa energía, y comprender sus reglas de juego, pues estas son las reglas del juego. Podría extenderme más, pero el concepto, es simplemente este. No obstante, lo extenderé a doce conceptos o ideas para vuestras meditaciones: Comprender la unidad, el amor absoluto, equilibrar la discordia mental mediante chackra corazón, vibración de las cuerdas cósmicas, ritmo del sistema, dharma o ley de educación, trinidad como unión de amor sabiduría y voluntad, generación o co-creación, correspondencia o entrelazamientos cósmico, dar como el universo te dio energía para vivir, compartir como ley de vida y confiar, pues crea seguridad.

Desde el universo, con amor.

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Descifrando el universo en S. XXI: Los sueños

marzo 8, 2012

Ha llegado el momento de adentrarse en el confuso y magnifico mundo de los sueños. Para iniciar este viaje hay que comprender el cerebro humano, o al menos, disponer de unas nociones básicas. Recomiendo la lectura del siguiente artículo sobre el cerebro humano http://descifrandoeluniverso.es/2010/08/31/descifrando-el-universo-en-el-siglo-xxi-el-cerebro-como-union-de-dos-mundos-energia-masa/.

Con estas nociones básicas del funcionamiento del cerebro, como un conector entre la mente, la energía y la materia, vamos a profundizar el momento del sueño, el impás entre realidades, el salto entre mundos.

Todos en alguna ocasión hemos soñado y recordado algo soñado. Sería más fácil de comprender con el símil de la mente como si de un ordenador se tratase. Mediante la neurosinapsis (movimiento de energía codificada como si de bits se trataran), se genera un entorno tridimensional o adimensional proveniente de la mente,  del cosmos, o de una mezcla de ambos, que somos capaces de ver, percibir, sentir, tocar e interactuar. Recomendaría ver la película Matrix, para comprender la hipótesis planteada en las líneas siguientes.

Para penetrar en este apasionante mundo lo haremos de una mano cogidos a la ciencia, mientras de la otra, acariciamos la metafísica. Los investigadores científicos del cerebro reconocen de 4 a 5 etapas diferentes en un sueño. En la etapa 0, pues hablaré de 4 etapas, sería el salto entre mundos o conciliar el sueño. Suele durar 10 minutos de media, y se conoce comúnmente como el punto en que te encuentras a medio camino entre dormido y despierto, sin entrar en, ¿cuando estás realmente dormido y/o despierto? Dejo la duda al lector. En la etapa 1, el llamado sueño REM (Random Eye Movement) ocurre aproximadamente de 90 a 100 minutos después de la iniciación del sueño. La presión sanguínea sube, la respiración y el ritmo cardiaco se aceleran y llegan a ser erráticos. Los músculos voluntarios en esta etapa del sueño se encuentran paralizados. También  conocida como sueño Delta y es la parte más restauradora del sueño. Es también la etapa en la cual  ocurren la mayoría de los sueños. En la etapa 2, se entra en un sueño liviano. El cuerpo se prepara para entrar en el sueño profundo. Lo que la ciencia ficción y el oso nos han mostrado como hibernación. Las etapas 3 y 4 se caracterizan por NREM, estas dos etapas involucran períodos de sueño profundo, siendo más intensivo en la Etapa 4 que en la 3. La temperatura del cuerpo baja y los músculos se relajan. Se encuentra completamente dormido. Estas etapas se repiten a lo largo del sueño de una noche. Hasta aquí la respuesta fisiológica del sueño. Se puede encontrar más información en documentos científicos y libros de medicina.

Pasemos a explicar los sueños de la mano de la metafísica sin olvidarnos de la ciencia. Es una realidad que todos soñamos. El hecho de no recordar lo que se soñó, no significa que no se haya soñado. No solamente todos los humanos, sino que de hecho todos los mamíferos pueden mantener el estado REM, que está asociado con los sueños. Es una función normal y necesaria del cuerpo (aunque los detalles, especialmente la razón exacta del por qué es importante, son desconocidos por la comunidad humana). Me atrevería a conjeturar un cambio de dimensión de nuestro Yo, manteniendo unido el cuerpo aún mediante el conocido cordón de plata.  Para una mente que sueña no existe noción alguna del tiempo, lo cual es parte de la experiencia de la mente consciente: simplemente no es necesario en el mundo de los sueños.

Ahora que he expresado la existencia de los sueños mediante una unión científico-metafísica, dejemos de un lado la ciencia y sumerjámonos profundamente en terreno metafísico. Sin olvidar, que la ciencia sólo dispone de 200 años de antigüedad, es una disciplina emergente que pretende dar respuestas a hechos que ocurren desde hace muchos millones de años, y aún es una bebé, comparado con la ciencia universal.

Hablemos de los tipos de sueños. Nos encontramos principalmente con cuatro categorías: los sueños lúcidos o conscientes, las pesadillas, los recurrentes y los proféticos.

Los sueños conscientes ocurren cuando el soñante se da cuenta que sueña en medio de su sueño. “Espera un momento, ¡esto es sólo un sueño!” La mayoría de los soñantes se despiertan una vez que se dan cuenta que sólo están soñando. Otros soñantes han desarrollado la habilidad de permanecer en el estado consciente de soñar. Pueden incluso llegar a ser participantes activos en su sueño, tomar decisiones en sus sueños e influir en el resultado de su sueño sin despertar.

Las pesadillas son sueños perturbadores que hacen que el soñante al despertar se sienta ansioso y asustado. Las pesadillas pueden ser respuestas a situaciones y traumas reales. Este tipo de pesadillas se clasifica en una categoría especial denominada Pesadilla de tensión Post-traumática (PSN). Las pesadillas pueden también ocurrir porque hemos ignorado o rehusado a aceptar una situación particular de la vida. La investigación ha demostrado que la mayoría de la gente que tiene pesadillas regulares ha tenido una historia familiar con problemas psiquiátricos, experiencias con drogas, personas que han contemplado el suicidio, y/o han pasado relaciones tormentosas. Las pesadillas son un indicio de temores que deben ser reconocidos y confrontados. Es una manera en que nuestro subconsciente da un aviso.

Los sueños recurrentes se repiten con poca variación en la historia o tema. Estos sueños pueden ser positivos, pero frecuentemente la mayoría de ellos son pesadillas. Los sueños pueden recurrir porque un conflicto plasmado en el sueño permanece no resuelto e ignorado. Una vez se ha encontrado una solución al problema, los sueños recurrentes pueden cesar.

Los sueños proféticos, conocidos también como sueños premonitorios, son los sueños que aparentemente pronostican el futuro. Una teoría racional para explicar este fenómeno es que nuestra mente es capaz de organizar en el subconsciente, información, observaciones y datos, que normalmente descuidamos o que no consideramos seriamente. En otras palabras, nuestra mente inconsciente sabe qué viene antes que nosotros conscientemente organicemos la misma información.

Llegados a este punto, después de  haber arrojado algo de luz, en la oscuridad del mundo de los sueños, un lector avispado se habrá percatado que este tema se puede perforar mucho más, mediante la metafísica, para adentrarnos en el mundo de la interpretación de los sueños, comprender revelaciones en sueños, y otros apasionantes temas que insto a que descubra por sí mismo.

Pues inicié el artículo diciendo que solo iba a acariciar el tema desde la visión metafísica.

Cada ser, desde su voluntad definida como la capacidad de elección, es libre para iniciarse en este sendero, que probablemente le llevará a nuevas lecciones y a otros horizontes para explorar, no sin advertir de los riesgos inherentes al mundo de los sueños, sus interacciones con otras fuerzas y/o energías, y otros peligros que atañen en dimensiones no físicas, aún muy desconocidas por la humanidad.

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Descifrando el universo en el siglo XXI: La teoría del todo o teoría M (versión 0.8 beta)

mayo 21, 2011

¿Cómo se logra una teoría que lo explica todo? ¿Cómo se unifica la cuántica y la relatividad junto a otras fuerzas para explicarlo todo? ¿Cómo se hace para que todo concuerde? ¿Quizás la teoría de cuerdas de 11 dimensiones y alguna variable extra sea suficiente? ¿El mundo es complejo o simple?



“Hay retos difíciles y locuras imposibles. Este artículo es una locura imposible que sólo un loco se atrevería a intentar. La locura de muchos es la sabiduría de pocos.”

“Es probable que no quede 100% explicado, pero qué gracia tendría dar todas las respuestas sin que mis lectores pudieran completar los acertijos que cifro en el artículo. Disfrutad.”

 

Empecemos por el principio o no tan principio. Hubo una gran explosión que los científicos llamaron BIG BANG. Hasta aquí fácil. Antes del BIG BANG había algo que personalmente llamo espuma espacio/temporal o materia exótica (una materia que no se ve afectada por ninguna ley física). Lo que podríamos llamar “eso que existe antes de la materia y de las subpartículas de materia”. Energía simplemente. Y una conciencia que quería nacer. Teniendo en cuenta que el tiempo no existe de forma lineal es fácil de comprender unas líneas más abajo. La energía se comprimió en un punto del multiverso para iniciar lo que conocemos como el mundo material. La energía comprimida empezó a crear subparticulas atómicas siguiendo unos factores fractales de ordenamiento guiados por algo que llamaremos cronos y caos, que son las fuerzas del desequilibrio. Para los científicos la entropía. Dicha acumulación de energía llegó a un punto que colapsó y explotó en una emanación de energía codificada según unos parámetros preestablecidos (leyes básicas para la estabilidad de la materia) y así surgió la materia tal y como hoy la conocemos. La vibración de dicha materia no surgió hasta que se pudiera sostener por si misma (es probable que hubiera algún intento anterior a nuestro BIG BANG que colapsó). Y allí se acabó juntando en lo que llamamos “átomos” que no son átomos, pero servirá. Más adelante, explicaré qué son cuerdas y la vibración necesaria para su equilibrio fue dada mucho después del BIG BANG. Una paradoja del tiempo que se resuelve fácilmente si pensamos en el tiempo como ciclo o con desfase espacio/temporal. Las distancias que limitan el movimiento de las partículas en el mundo material solucionan dicho problema. Hablamos de la tercera fuerza universal, el electromagnetismo.

Y ahora sí, hubo una gran explosión que dio lugar a la materia. Empecemos por lo más pequeño hasta llegar a lo más grande, la maquinaria cósmica. En el centro de la materia tenemos una singularidad o minúsculo agujero negro que sustenta lo que llamamos materia. Por encima de dicha singularidad. Algo que explicaré más adelante. Tenemos dos fuerzas que los científicos llaman entropía y tiempo, en las antiguas culturas cronos y caos. Estos creían que no sólo eran fuerzas sino conciencias. Independientemente del nombre, nadie puede negar que dichas fuerzas son las responsables del desequilibrio de la materia que la singularidad intenta sostener. En el ser humano se ve claramente el efecto de estas fuerzas en la piel y el paso del tiempo. Envejecer.

Antes de seguir vamos a negar la teoría atomista, para decir que la materia se organiza en forma de cuerdas. Para que nos hagamos una idea simple, imaginemos una cuerda de guitarra unida por los dos extremos que vibra en una nota, como si de un rosco vibratorio de tratara. Y según qué vibración tengan en conjunto los quarks, tenemos los diferentes tipos de elementos de la tabla periódica. El SPIN en física cuántica, que no es más que la rotación vibratoria de lo que los científicos de nuestra sociedad llaman quantums o quarks. Que son 3. Qué casualidad, como la singularidad y entropía y caos, formando un triángulo según ellos. Si tenemos 3 quarks vibrando para crear cada protón, neutrón, etc. no es difícil pensar que es una cuerda. Ahora que tenemos solucionado el problema de las partículas subatómicas, sólo hay que unir 2 cuerdas para crear el hidrógeno (energía electronuclear fuerte) y así sucesivamente. Y no es difícil pensar que los electrones no existen como tal y son la forma de enlazar dichas cuerdas para que puedan existir en equilibrio para dar la unión de partículas y para que así puedan crear estructuras más complejas (energía electronuclear débil). Diferenciales de energía. Variaciones de potencial. Si tenemos conocimientos básicos de electricidad, entenderéis lo que he dicho. Podría detallar más la estructura de cuerdas, pero me llevaría mucho tiempo. En estructuras más complejas actúan otras fuerzas que unen las estructuras moleculares pero no entraré en detalle.

Pues teniendo en cuenta que la materia muchas veces no se encuentra en las dimensiones espaciales que conocemos, porque en tan cortas distancias hay más dimensiones que las 3 que los ojos e instrumentos científicos nos permiten ver. Entrando en los problemas de dualidades onda-partículas, se resuelven fácilmente entendiendo que a tan pequeñas distancias hay 10 dimensiones espaciales de la materia. Y la singularidad pertenece a la 11ª. Esta última enlaza todo en lo que los científicos llaman entrelazamiento cuántico o unión de energía.

Avanzando a mayor a tamaño molecular obtenemos los planetas y soles. Que no son más que unión de materia siguiendo parámetros fractales de crecimiento gobernados por la tan conocida variable PI. De ahí la forma circular de ambos, incluyendo la expansión del universo en forma esférica. Estas agrupaciones de materia se unen para crear las conocidas galaxias (en forma de disco). Y paradójicamente en el centro de la galaxia vuelve haber un agujero masivo o una gran singularidad. Curioso ver cómo a gran escala y atomoescala la materia se comporta de la misma forma. He aquí que haya una unificación de la teoría de la cuántica y la relatividad. Unido ese agujero por una fuerza llamada gravedad, que no es más que la unión de muchas fuerzas a picoescala creando una fuerza mayor (Sumatorio de fuerzas electronucleares), esta fuerza no es más que la unión de muchas fuerzas a pequeña escala. Así conseguimos el equilibrio de las galaxias que giran (sin olvidar la variable de expansión de la galaxia para su sustentación, como una fuerza de repulsión no existente en el mundo material), como por ejemplo los planetas y los soles sobre su eje, tal y cómo hace la materia a pequeña escala. Spines a gran escala. Cuerdas bailando todas juntas para crear la armonía de las galaxias. Y muchas galaxias bailando tenemos el universo. Y muchos universos bailando, tenemos la teoría del multiverso enlazados por la 11 dimensión de los agujeros negros o canales cuánticos de enlace energético. Es más simple si se piensa que lo que hace un agujero negro en su interior es crear un big bag de la energía sobrante de una galaxia para dar inicio a otro universo. Está explicado en un artículo anterior: Alternativa al Big Bang. De esta manera unificamos todo lo que sería el mundo material. Pero queda mucho por explicar aún. Una vez hablado de las 4º fuerzas universales, las electronucleares, el electromagnetismo y la gravedad, hay que hablar de una 5ª fuerza, menos conocida por la comunidad científica, pero muy conocida por otras tendencias del conocimiento, sobretodo en culturas antiguas: el fuego sagrado. Éste unifica las cuatro fuerzas universales básicas (ya que hay dos más que nombraré más adelante), creando la sintonía entre ellas. No entraremos más en detalle porque sería hablar en términos muy metafísicos que no están al alcance de muchos. Son en total, 7 fuerzas universales.

Vamos por partes: primero la formación de los soles y planetas. Los soles son una unión de elementos ligeros que, por la gravedad que los mantiene unidos, emanan energía en forma de fusión nuclear. Estos astros también disponen de lo que llamaremos conciencia. Una conciencia que gobierna sus movimientos. Ahora hablamos de los planetas y satélites que cuentan con conciencia propia que decide su evolución, según unos patrones preestablecidos (normas básicas de equilibrio material). En los planetas también existen unas fuerzas con conciencia que ayudan a la creación de estos: son las llamadas fuerzas de la naturaleza o elementales, expresadas por las figuras elementales que dan lugar posteriormente la formación de la vida. Para simplificar, se trata de los precursores de las condiciones necesarias para la vida. Las fuerzas que ayudan a organizar la materia para propiciar vida en los planetas, separadas en cuatro elementos básicos que en la alquimia medieval se conocían y dominaban: el fuego, agua, tierra y aire. Estas cuatro fuerzas unidas y trabajando en equipo para lograr el equilibrio de la materia a gran escala dan lugar a la vida. La vida implícita en la creación de un planeta puede adoptar muchas formas y estructuras diferentes a tal y como conocemos la vida en la Tierra, que dependerá de los materiales depositados sobre las superficies planetarias. En nuestro planeta se organizaron según las formas de vida que estamos acostumbrados a ver (Carbono, hidrogeno, oxigeno en su mayor parte). Aquí entra otra fuerza en juego, llamada evolución, que sigue unos patrones de optimización, como si de un programa informático se tratara, para crear mayor eficiencia sobre las criaturas que viven un planeta. La evolución que podríamos llamar como otra fuerza con conciencia que intenta llegar al equilibrio de todas las especies que habitan la superficie planetaria, aun hablando de bichos o animales sin conciencia propia o capacidad de ser conscientes de su existencia. Por otro lado tenemos las especies con conciencia de su existencia y capacidad de razonar por individuos, un ejemplo de ello el ser humano, por tanto que la diferencia entre el ser humano y una colmena de hormigas no es tanta como nos imaginamos, ya que ellas razonan en forma de mente colmena o comunitaria y el ser humano es capaz de hacerlo por individual. Lo cual me lleva al siguiente apartado de evolución.

Hablemos de las especies que pueblan los planetas con conciencia de su existencia, es decir, con capacidad de saber que están vivos y por ello disponer de la libertad de elección de sus actos: la conciencia consciente. Aquí llegamos al ser humano en la Tierra o Gaia, una especie que la “evolución” y otros factores del desarrollo avanzado han dado lugar a la elección de sus actos tanto para equilibrar o desequilibrar un planeta. Animales racionales, nos definimos, con capacidad de razonar, llegar a conclusiones utilizando una lógica que no dista mucho de la que utilizaría una inteligencia artificial con lo que llamamos corazón, con capacidad de amar (amar al todo antepuesto al amor por uno mismo) y desear (amarse a uno mismo antepuesto a lo demás). Aquí entran en juego dos fuerzas más que forman parte de las especies con conciencia. Hablo de la fuerza del amor y la fuerza del deseo, como fuerzas opuestas o iguales que coexisten en todas las especies con conciencia. Los llamados animales raciones, alimentan dichas fuerzas. Estas dos fuerzas, muy superiores y anteriores al ser humano y a las cuales estamos sujetos todos los animales raciones del cosmos, guían nuestros movimientos y tenemos la elección a cuál de ellas regirnos o entender que ambas coexisten y equilibrarlas en nuestro ser (ser equilibrado). Como una lucha entre materia y antimateria en nuestro interior y de cada uno de nosotros está el esfuerzo de equilibrarlas. Es el mayor reto de un ser vivo con conciencia: Conocerlas, respetarlas, entenderlas y jugar con ellas en equilibrio o regirse solamente a una de ellas.

Hablemos ahora de las sociedades o especies de seres conscientes de su existencia. Pueblos unidos o no tan unidos luchando por un bien común o no: es la dualidad del universo expresado en una especie regido por las dos fuerzas universales del amor-deseo. Éstas son regidoras de su destino como especie. De la suma de los individuos depende su trascendencia como especie. Comprender, respetar y amar (de los diferentes tipos de amor hablo del amor universal) para ascender así como especie espacial material o trascender al mundo puramente energético sin materia. En nuestro caso, la ambición del ser humano nos lleva a la primera. Pero para ello, no significa que no se haya de descifrar, comprender y respetar todo para logar un “equilibrio” material.

Es el momento de hablar del eterno dilema filosófico entre si el individuo es malo por naturaleza o la sociedad lo corrompe. O la suma de individuos corrompa la sociedad y luego corrompen al individuo. Este dilema no es fácil de concluir pero extrapolando la situación a la humanidad nos encontramos un grupo de individuos que un día decidieron crear una sociedad. Poco a poco esta sociedad fue cambiando, como todo está en constante evolución o involución. A las sociedades y los individuos que las habitan no están exentos de estos cambios. Podríamos decir que depende de los individuos la maduración de la sociedad. Como si de un camino ascendiente o descendiente de la suma de las acciones de los individuos y, sobre todo los que por democracia o por la fuerza, dirigen las sociedades hacen que esta evolucione o decaiga. Pero esto no exenta de la culpa a cada individuo de dejarse corromper por una sociedad corrupta o buscar un cambio que haga evolucionar la sociedad. Concluyendo que por muy corrupta que sea una sociedad, el individuo tiene la elección de corromperse como la sociedad o mantenerse al margen de dicha corrupción y buscar métodos para hacer que los demás individuos cambien la sociedad. (De la educación hablo). De la misma forma que en una sociedad idílica o utópica (en caso que existiera, hoy en día no existe) podría intentar corromperla por sus deseos de afán individualista y poder. Llegando a la conclusión que ni el ser humano es malo por naturaleza, ni la sociedad lo vuelve malo. Para simplificar de casa individuo, en su interior radica la dualidad del bien y el mal (dualidad del universo en uno mismo), y sus acciones determinarán su postura. Independientemente del exterior. Se trata de una lucha interior individual.

Llegamos a la discusión también eterna de la violencia o la diplomacia. (Otro dilema dual del universo). La violencia justificada para llegar a la paz o la paz se consigue con diplomacia y educación. Difícil decisión que ha llevado a las especies con conciencia a muchos conflictos bélicos inútiles justificados por escusas falsas o nombrando a religiones, e incluso profetas para exculpar culpas a los creadores de conflictos. Sin entrar en mucho detalles, citaré que toda guerra es inútil o innecesaria y solo hay una guerra justificada. Una guerra basada en la reacción a una acción opresora para conseguir la libertad de un pueblo. Siempre es la mano y no el puñal. Siguiendo estas dos máximas, se consigue la verdadera paz, solo justificando la violencia como última acción consensuada por toda una sociedad para lograr la liberación de esta en caso que otra la intente oprimir. Todo lo demás, está de más. Las armas son innecesarias entonces, salvo que se requiera una intervención en caso que la diplomacia fracase por el afán de unos de la opresión de otros, ya sea por cuestiones, políticas, territoriales o recursos. Suelen ser los motivos que intentan justificar las guerras. Con diplomacia se solucionan dichos problemas mediante el trueque o intercambio en caso de recursos. En cuestiones políticas y territoriales hay que aplicar diplomacia. Solo se va a la guerra por cuestiones individualistas de afán de falso poder. Incluso algunos ilusos justifican una guerra por el amor. Una paradoja tan absurda que voy a omitir, pues una especie racional, entiende que este tema no se ha de solucionar con violencia.

Comentemos la dualidad del multiverso más allá de las especies con conciencia. En todas las conciencias y formas de vida hay una fuerza que une dicha dualidad: el amor. En el caso del ser humano, los hombres y las mujeres. En el caso de las demás conciencias la fuerza que las une es la misma, pero ambigua de entender o explicar. Más fácil de imaginar: siempre se agrupan en sistemas duales o binarios. Incluso las estrellas, por poner un ejemplo a gran escala, suelen formar parejas para mantener el baile cósmico en armonía. Hay casos diferentes como estrellas unitarias (como se cree del Sol. Quizá algún día la ciencia encuentre la estrella que da la dualidad al SOL.) Hay un caso extraño como el cinturón de Orión.

El cinturón de Orión lo forma un sistema ternario, pero la mayoría de ocasiones es binario. Es curioso ver otros ejemplos que van desde la atomoescala (hidrogeno, unión de un protón y neutrón) hasta los soles pasando por personas, o las conciencias de la naturaleza (se dice que las fuerzas elementales también disponen de sexo, masculino y femenino, para que nos entendamos en lenguaje humano estándar). Es como si según la matemática se cumpla que 1 es ½ + ½ y que 1+1=2 y 2/2 = 1. Llegando a la conclusión que 2 realmente no es más que 2 mitades de 1.

Cuando se les da conciencia a las especies para su evolución, ésta puede ser ascendente o descendente. Involución o evolución. Y de ellas depende, llegar a la harmonía o perecer en el caos.

Avanzando un poco en la teoría del todo, para que las especies conscientes no generen un desequilibrio que la propia maquinaria no pueda reparar, existen seres (que llamaremos controladores de conciencias) equilibradores, que son conciencias con cuerpo físico con el control de todas las fuerzas anteriormente nombradas para lograr que todo siga equilibrado. Gente que dedica su vida a llevar el control en los planetas y educar a las demás conciencias para que respeten el equilibrio del sistema solar: profetas, ilustrados, Dioses (buda en representación del equilibrio en el sistema Solar)… no importa el nombre que se les da, sólo es un título). Más allá de todo esto, existen unas conciencias absolutas que controlan toda la maquinaria de una galaxia y, por encima o al mismo nivel (llegados a un punto de cognición avanzada se entiende el consenso para el equilibrio), una conciencia del universo o cósmica. Es lo que llamaremos la conciencia del arquitecto cósmico: que entiende y comprende todo lo anterior, respeta a las conciencias equilibrantes de los sistemas solares y demás galaxias, en lo que llamaríamos un rey de la republica galáctica.

Y esto es todo bajo mi humilde punto de vista. Esperemos hayan disfrutado este viaje del conocimiento.

“La metafísica ha hecho mella en este artículo pues con 400 años de imaginario de nuestra deficiente ciencia actual no son suficientes para explicar algo tan complejo o simple, según como se mire. Pues todo son variables de una ecuación que se ha de balancear para lograr el equilibrio cósmico.”
Resumiendo, la tercera ley de Newton lo deja muy claro: Acción, reacción, repercusión! Y así funciona todo. Si “algo o alguien” inicia una acción que desequilibra la ecuación cósmica del equilibrio, el propio universo intenta volverse a equilibrar con una reacción opuesta para volver a estar en sintonía o vibración harmónica, tal y como dejaron entrever en sus escritos los filósofos de la antigua Grecia como última opción, ya que el cosmos da la libertad al individuo para no liarla parda.

Y si entrar en mucho detalle, voy a ir un poco más atrás en la historia de los griegos, donde una cultura sabia permitió a los griegos llegar al conocimiento “absoluto”, un conocimiento proveniente de una civilización “extinta”, o no tan extinta.

Las Siete Leyes Universales:

“Los principios de la verdad son siete. El que comprende esto perfectamente posee la clave mágica ante la cual todas la puertas se abrirán de par en par…”

1. El Principio de la Sabiduría o comprensión. El Universo es inteligente y bien intencionado. Todo lo creado está involucrado en todo. Todo está relacionado en forma lógica, y todo tiende al Bien o equilibrio.

2. Principio de Correspondencia o entrelazamiento cuántico. “Todo tiene que ver con todo”; cualquier aspecto de la vida que analicemos está relacionado con los otros aspectos de la vida. Esta relación es RECÍPROCA. Tanto se da, tanto se obtiene. Los fenómenos que conocemos tienen la misma dinámica que los que no conocemos. Las mismas leyes lo rigen todo en todos los lugares.

3. Principio de Vibración (la teoría de cuerdas). En el universo todo vibra y mediante esta vibración todo se vincula e inter influye o conecta.

4. El Principio de Polaridad o Dualidad. En el universo todo es doble, tiene su opuesto, y su opuesto es su complemento, no su antagónico.

5. Principio del Ritmo o Música. En la naturaleza todo es flujo y reflujo, como las ondas, como las olas, si hay cresta, hay vano, si hay vano tiene que haber una cresta. Todo vibra; es el movimiento de la Vida. Al haber vibración tiene que haber ritmo. El equilibrio rítmico trae compensación en todas las cosas.

6. El Principio de Causa y Efecto (acción-reacción). Nada de lo que ocurre en la vida, en las personas, en las cosas, ocurre porque sí; sin razón. Todo tiene una causa; no hay causa sin efecto ni efecto que no tenga una causa, en lo físico y en lo espiritual.

7. El Principio de Generación o Creación. Todo lo que existe tiene su opuesto y todo lo opuesto produce generación.

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Descifrando el universo en el siglo XXI: El amor humano 1.0.

febrero 27, 2010

Intentar entender el universo es muy complejo, quizá más complejo que la complejidad que el cerebro humano es capaz de comprender, pero esto no es escusa para no intentarlo.

Si bien la ciencia existe para ayudarnos a entendernos a nosotros y a nuestro entorno, hay muchos senderos con grandes abismos, los cuales la arquitectura de la ciencia no sabe crear los puentes necesarios para alcanzar algunos conocimientos. Un gran abismo de la ciencia, es el cerebro y las emociones. Es curioso intentar explicar el mundo con una herramienta que desconocemos cómo funciona…

A ningún loco se le ocurriría pilotar un avión sin conocimiento alguno de aviación, pues es probable que el viaje acabe en un lugar muy distinto del esperado, suponiendo que consigue despegar. Con este símil nos damos cuenta que las conclusiones extraídas por nuestro cerebro, e incluso el cerebro de los genios, pueden ser un accidente mental y no llegar al destino, el aeropuerto de la “realidad”.

El amor es un gran ejemplo de algo que la ciencia no puede explicar. Bajo mi humilde visión de la ciencia, vamos a intentar despegar el avión que nos intentará llevar a una compresión científica del amor – señores y señoras, abróchense los cinturones que será un viaje lleno de turbulencias -.

La sopa que compone nuestro universo según criterios humanos se ha divido en física, química y metafísica, a grandes rasgos… En la física tenemos fuerzas, masas y energías. En cuanto a la química, átomos, ADN, elementos y complejas cadenas de partículas. Y en el terreno de la metafísica, a Dios o otros factores/teorías por descubrir.

Después de introducir todos estos elementos en una coctelera, junto a la evolución Darwiniana, las necesidades básicas del ser humano según Maslow, los pensamientos de Freud, incluso las ideas de la sociedad de Rousseau, junto a mi experiencia de la bioquímica generada al estar enamorado y la observación de otros sujetos que se encuentran en este estado, vamos a proponer una definición “científica” para el amor basada en la racionalidad y el empirismo a la vez.

El amor es una fuerza invisible de atracción superior al ser humano (véase ejemplo de gravedad), que demanda gran energía, algunos incluso varía la masa (sea ejemplo la dicha popular: – ¿que estás enamorado, que no comes?), en la cual interviene la química, pues te enamoras de unos rasgos definidos en el ADN, y de una personalidad, una forma de ser, el EGO, que entra en el ramo de la metafísica, aunque se cree que el yo/EGO es necesario para la selección natural, cuya finalidad es la reproducción y la continuidad del ADN, evitando la extinción de una especie.

Hablando de amor y Maslow me atrevo a decir que una pareja, no ha de cubrir todas tus necesidades, pues encontrar el príncipe azul solamente ocurre en Disney, aunque tengo que resaltar que la realidad supera a la ficción, y aunque existen dichos príncipes, pues en un universo infinito existe tu alma gemela, se requieren de muchas combinaciones favorables de cuántica para que se cruce en tu vida (el azar para muchos). Por lo tanto, siendo realistas, hay que sentirse afortunad@ si se encuentra tu príncipe turquesa y se combina con otros amigo@s que sean el tinte justo para tu vida. Pero nunca se ha de perder la esperanza, porque existen los principes azules.

- Ya hemos llegado al destino, al buen puerto, donde se contemplan todas las posibilidades. Esperemos hayan disfrutado del viaje. La temperatura ambiente es de 21 grados y sin nubes en el cielo. Buenos días. Les ha hablado el capitán. -

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